
El Consejo de Ministras y Ministros ha autorizado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a licitar una inversión de 32,35 millones de euros, sin incluir el IVA, destinada a la conservación y explotación de distintos tramos de la Red de Carreteras del Estado en Asturias.
Uno de los lotes corresponde al denominado sector 2 de carreteras del Principado, que incluye varios ejes fundamentales para las comunicaciones del centro de la comunidad y de las comarcas mineras.
El contrato contempla la conservación de la autovía A-66 entre los puntos kilométricos 29 y 65, lo que supone actuar sobre aproximadamente 36 kilómetros de esta vía. También se incluyen la A-63, entre los kilómetros 0 y 2, y un total de 51,48 kilómetros de la carretera N-630, distribuidos entre los puntos kilométricos 29 y 99.
La relación de carreteras afectadas se completa con la O-11, entre los kilómetros 0 y 0,74, y la O-12, desde el kilómetro 0 hasta el 1,65.
Además de las tareas habituales de conservación, el contrato incorpora una actuación específica para mejorar la seguridad vial en la A-66, en el tramo comprendido entre los kilómetros 38,2 y 39,9.
Los contratos tendrán una duración inicial de tres años, aunque podrán prorrogarse durante otros dos años y contar con una ampliación adicional de hasta nueve meses.
Las actuaciones se enmarcan en el programa estatal destinado a garantizar unas condiciones adecuadas de circulación, vialidad y seguridad en las carreteras de titularidad estatal. Los trabajos incluirán la atención de incidencias, la gestión del tráfico, el mantenimiento ordinario de las infraestructuras y las operaciones de vialidad invernal, especialmente importantes en vías como la A-66 y la N-630.
También se contemplan estudios de seguridad vial, labores de ayuda a la explotación y el mantenimiento de los distintos elementos de las carreteras, con el objetivo de conservarlos en condiciones adecuadas de calidad y funcionamiento.
El modelo de contratación combina servicios y obras para ofrecer una gestión integral de la movilidad, mejorar el estado de las vías y optimizar los recursos públicos destinados a su conservación.
Los nuevos contratos incorporarán también requisitos relacionados con la eficiencia energética y la reducción de emisiones. Entre las medidas previstas se encuentran el autoconsumo energético, el ahorro en los sistemas de iluminación y la incorporación de vehículos eléctricos a las tareas de mantenimiento.
La empresa adjudicataria deberá presentar durante los seis primeros meses del contrato un plan de descarbonización con medidas para reducir y compensar las emisiones. El objetivo será alcanzar un balance neutro en carbono durante el periodo de ejecución de los trabajos.


