
La Residencia Valle del Caudal, en Mieres, se encuentra en el centro de la polémica tras la denuncia realizada por las delegadas de personal del centro, junto a la plantilla y con el respaldo de UGT y CCOO, por los supuestos recortes incluidos en los nuevos pliegos de licitación municipales.
Según explican las trabajadoras, el nuevo contrato contempla una reducción de personal en áreas como gerocultores, enfermería, cocina y portería, además de una disminución de las horas de atención médica, pese a que —aseguran— el número de residentes se mantiene sin cambios. En este sentido, sostienen que la afirmación municipal de que antes había más residentes “no se corresponde con la realidad del centro”.
La plantilla señala que el hecho de estar por encima de la ratio legal no garantiza por sí solo una buena asistencia. “Los mínimos solo aseguran que el servicio no incumple la ley, pero no que la atención sea suficiente ni de calidad”, apuntan, advirtiendo de que ajustar las plantillas al límite supondría menos tiempo de cuidados y un deterioro en la atención a las personas mayores.
Asimismo, denuncian que plazas correspondientes a jubilaciones y excedencias no han sido cubiertas debido a la reducción de personal prevista en el nuevo contrato. También cuestionan que la subrogación se presente como una garantía extraordinaria, recordando que se trata de una obligación legal recogida en el Estatuto de los Trabajadores y en el convenio colectivo, y que no impide posibles despidos posteriores, como —afirman— ya ha ocurrido en el servicio de cocina.
Desde la plantilla insisten en que estos cambios supondrían un aumento de la sobrecarga laboral y un claro deterioro de la calidad asistencial, por lo que exigen la reversión inmediata de los recortes y la garantía de una atención digna y de calidad para las personas mayores del centro.
El Ayuntamiento de Mieres asegura que la residencia supera las ratios y niega recortes
Por su parte, el Ayuntamiento de Mieres ha rechazado que exista una reducción de personal y sostiene que la residencia municipal cumple todos los estándares de calidad y dotación exigidos por la normativa asturiana. Es más, el Gobierno local afirma que el centro cuenta con más personal del que marcan las ratios obligatorias para este tipo de equipamientos.
Desde el Consistorio destacan que la residencia dispone además de servicios no obligatorios, como médico, trabajadora social y psicólogo propios, y que su gestión supone un presupuesto anual de 1,8 millones de euros, siendo uno de los pocos centros de carácter municipal existentes en Asturias.
El Ayuntamiento explica que lo único que se ha producido es la normalización de los refuerzos extraordinarios implantados durante la pandemia, señalando que la residencia de Mieres era la única en Asturias que mantenía todavía esos refuerzos adicionales. No obstante, aseguran que se han mantenido apoyos en áreas como la limpieza.
El Gobierno local respeta la movilización de las trabajadoras, pero no comparte su diagnóstico. “No solo no hay recortes de personal, sino que la residencia cuenta con más personal del que exige la normativa para un equipamiento de sus características”, concluyen desde el Consistorio.




